NUESTRAS RECOMENDACIONES

Antes de contratar el diseño y desarrollo de un portal para tu empresa, sea una página web o una tienda online/ecommerce, es importante que tengas en cuenta algunas consideraciones para acertar con tu decisión.

Cómo debe ser tu nuevo portal

¿En alquiler? No, en propiedad

Tu portal debe ser tuyo desde el primer momento, así que evita las cuotas periódicas e ilimitadas en concepto de alquiler. Si en algún momento decides cambiar de proveedor, no deberías perder tu portal.

Mejor conocido que desconocido

Evita contratar plataformas de terceros para crear tu portal, ya que a la larga solo te darán problemas. Al ser cerradas, su personalización y escalabilidad son muy limitadas y te pondrán trabas si decides migrar tu web o ecommerce. Es más recomendable que elijas plataformas basadas en gestores CMS conocidos, como WordPress o Prestashop.

Gestionable sin límites

Si tu portal es tuyo, deberías poder acceder con total libertad a cualquier parte de él para hacer las modificaciones que quieras. Exige un acceso sin limitaciones al Panel de Administración.

Optimizado y accesible

La visibilidad es un aspecto clave para que un portal tenga éxito: si está escondido, nadie lo encontrará. Para evitar que esto ocurra con tu página web o ecommerce, exige un justificante SEO o de posicionamiento realizado mediante una auditora externa, como WooRank. Un portal con baja valoración se perderá en los resultados de Google.

Respaldado

Recuerda que eres el propietario del portal y como tal deberías tener control sobre él. Exige copias de seguridad por contrato bajo cualquier condición, así te asegurarás de que ningún cambio o modificación sea irreversible.

Mejor que esté acabado

Aunque un portal es un ente vivo que puede crecer y evolucionar, eso no significa que tu página web o ecommerce se te entregue de forma incompleta. Para asegurarte de obtener un producto completo, evita subir tú mismo el contenido inicial de tu portal y exige que sea un profesional el que lo maquete y publique.

Profesional y de calidad

Si un portal parece demasiado bueno, bonito y barato, desconfía. Es probable que haya algo que te estén ocultando, así que busca siempre las razones del low cost o bajo coste. Un portal profesional y de calidad tendrá un precio y apariencia acordes con el trabajo que conlleva.

Autogestionable

Aunque no seas un experto en páginas web o ecommerces, deberías poder gestionar mínimamente tu portal si así lo deseas. Exige un manual o unas pautas básicas que te permitan conocer cómo funciona tu portal y cómo puedes manejarlo.

Asegurado

El soporte técnico básico y los backups no deben tener coste, así que evita pagar cuotas periódicas por un servicio obligatorio. La seguridad mínima de tu portal debería estar siempre garantizada.

Aspectos legales 

Dominio en propiedad

No permitas que el dominio de tu empresa esté a nombre de otra persona. Exige siempre la titularidad de los dominios con justificantes del ICANN y de dominos.es.

Siempre factura y contrato

¿Cómo va a ser tu futuro portal? ¿Cuántas páginas tiene y cuánto cuesta cada una? ¿Qué componentes incluye? No dejes que te den un precio único sin saber qué hay detrás. Exige una factura correctamente detallada junto con el contrato de prestación de servicios.

Cumpliendo las leyes

En el mundo de Internet existen diferentes normativas y leyes que afectan a las páginas web y a los ecommerces. Exige el cumplimiento del RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), la LOPD (Ley General de Protección de Datos) y la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico) en tu portal y evita sanciones inesperadas.

Sin ninguna atadura

Evita cualquier tipo de permanencia o compromiso de permanencia en la adquisición de un portal. Si no estás contento con tu proveedor, deberías tener libertad para marcharte sin que te ponga obstáculos innecesarios.

Analiza a tu proveedor

Una imagen vale más que mil palabras

Aunque no debería ser el único factor que condicione tu decisión, investiga bien a tu futuro proveedor de portales: ¿Qué imagen proyecta? ¿Qué te transmite? Fíjate sobre todo en su propia web: una página descuidada no hablará muy bien de su capacidad de diseñar y desarrollar portales de calidad.

Cercanía

La comunicación es fundamental para llevar tu portal a buen puerto, por eso es importante que exista un trato cordial y cercano con tu proveedor. Este debe ser capaz de resolver todas tus dudas de forma clara y entendible.

Flexibilidad

Un proveedor que te ofrece diversos servicios tiene unos conocimientos más amplios sobre el sector y puede adaptarse mejor a tus necesidades. Huye de soluciones únicas y estandarizadas y busca la personalización.

Trabajos realizados

La experiencia siempre es un grado. Echa un vistazo a los proyectos anteriores de tu proveedor, sobre todo a aquellos que guarden alguna similitud con el que tú quieres llevar a cabo: estética, sector, funcionalidades… Un portfolio amplio y de calidad aporta mucha confianza.

La mejor atención

Si tienes alguna duda o pregunta que resolver o surge alguna incidencia con tu portal es importante que la atención esté a la altura. Asegúrate de que el proveedor que elijas sea rápido y eficaz en todo tipo de circunstancias y analiza por qué canales puedes contactar con él.

Transparencia

Busca un proveedor que analice tu proyecto a fondo y te asesore de forma honesta sobre qué soluciones son las más adecuadas para ti. También es esencial que sea claro respecto a las condiciones del proyecto y que comunique con la máxima transparencia.

Valoración

Nada mejor que las opiniones de otros clientes para descubrir si un proveedor es de fiar o no. Los testimonios de otras empresas y las referencias suelen ser un recurso bastante fiable y te aportan datos sobre cómo trabaja este. Si las opiniones no son muy buenas o hay muchas valoraciones negativas, no te arriesgues y busca un proveedor con mejor calificación.